jueves, 31 de diciembre de 2009

FELICIDADES ♥

Por acá también muevo cosas repentinamente a veces para hacerme existir y me quedo hasta tarde escribiendo, y multiplicadas veces me convenzo de que debe haber un error en todo lo que hago o pienso y que podría deberse a unas servilletas.
También desecho cualquier teoría, aunque ellas vengan y vuelvan y quieran salirse por mis dedos y estúpidamente las deje. Y pasa que muchas veces cualquier cosa se vuelve espejo y me mira desde una misma cara incluso camuflada en varias distintas, hasta que logro ver a la cosa misma.
En fin, las cosas pasan también acá como se combinan las frutas para el jugo. Lo único distinto es que hay luna llena, y que está porque puedo verla, aunque sea de día. Por eso es que confío en mis ojos, que están aprendiendo a ver sin prejuicios y entonces pueden elegir y nutrirse de aquello fértil y bello como para poder juntar entre los párpados toda la belleza que puedan y convertirse en un peón de luz, como dice la bella bruja.
Y hacerme notar cuando me cierro y me empaco en mí misma y me pierdo este gran puente de amistad que puedo tender siempre con el otro dispuesto, esa sumatoria de cariño que es la única que puede romper todo este manto de impotencia que a veces dejo acumular entre mis dedos.
Mi querido Pepe me ha hecho parir las palabras que inician el texto y luego me ha inspirado todo el cariño que desborda la casa de Calma, la sensibilidad y el acompañamiento de las palabras de Fero, Lena, Radamés y la calidez de Toro que a veces escribe pesimismo y es un tierno a mi parecer, y todo esto me lleva hacia unas palabras que encontró Pato, de Phil Ochs, que dicen que “En tiempos tan horribles, la única protesta valedera es la Belleza”, entendiendo por belleza el hacer precario de lo sencillo y posible que esté a nuestra mano en el camino de construirnos como seres de lumbre.
No sé porque me he puesto melancólica, es que estoy despidiendo a la que ya no quiero ser. Sepan disculpar mis torpezas, ustedes y todos, pero es que a veces siento que no logro expresar lo tanto que los quiero.
Mientras, al otro lado del océano, ya deberá ser año nuevo.