martes, 11 de agosto de 2009

La explicación

"Los hijos se hacen así", nos dijo una compañera en sexto grado, y agarró una lapicera y dibujó en una hoja dos palos abiertos tachados por una raya corta en el centro. “La mujer se pone así (señaló los palos abiertos) el hombre se pone arriba, (apuntó a la raya corta) le pone eso ahí (la remarcó) y larga algo”.
Estábamos todas cabeza con cabeza apelmazadas sobre su dibujo tratando de entender. Fue bastante gráfica. Todas pusimos una cara de asco con su respectivo sonido, o sea que sonó algo así como un coro de ajjjjjjjjj, e incluso se escuchó la palabra a ese ce o de varias.
Nadie se animó a hacerle ninguna pregunta más.
Era repetidora por lo que nos llevaba un año de ventaja, se llamaba Marcela Hebrero. Tenía el pelo largo hasta la cintura y lacio, mucho pelo castaño oscuro y cara redonda y grande como un melón. Hablaba rápido y lo dijo con naturalidad, como si lo hubiese sabido desde hace tiempo.
La primera imagen que me vino fue la de mi madre y mi padre en dicha posición, claro.
La vida no fue lo mismo desde aquel día.
Si se habían rebajado a semejante acto, pensé, cualquier cosa podría ocurrir, desde que el mundo dejase de existir de repente, hasta que todos los elefantes se pusiesen a volar.

7 comentarios:

Lena dijo...

JAJAJAJAJAJAJA!

Yo también lo viví así.

Y como tú recuerdo el nombre de la felona bocazas.

Y su cara.

Nada fue lo mismo, es cierto.

Y a ella, a la calumniadora, le dejé de hablar.

Años, muchos años después, me la tropecé en la universidad.

Ella estudiaba derecho, yo letras.

La vi y quise saludarla pero no pude.

El estómago se me revolvió.

Los cinco años que estudiamos en la misma universidad nos cruzamos varias veces.

Nunca nos dirigimos la palabra.

jajaja

Besos, Karina!

(Y gracias...tus palabras me matan de alegría!)

-Pato- dijo...

Ayyyyyy yo no me acuerdo cómo me entere!!!!!!!!!

(debo haber sido una nabonga...)

Porque lo que si recuerdo es que a esa edad, promediando los 11 años mi mamá esperaba un bebé y lo perdió delante mío, fue algo espantoso, de pronto esa hemorragia y mi madre en el suelo. Creo que eso me sacudió mas que el hecho de saber cómo se hacían los bebés.
Tres años después YO YA ERA UNA GRANDULONA DE 14, mi mamá volvió a quedar embarazada y ahí aterricé!!!
Y como mi hermanito nació felizmente, me pude hacer todas las supociciones horripilantes acerca de su concepción y claro, la mirada hacia mis padres ya no fue la misma. Pobrecitos, santos!

Qué amor me dio este texto Kari, recordar el nombre de la dibujante es mundial!

Besos.

Codorníu dijo...

Supongo que hay versiones para chicos. O tal vez no las haya. Da igual. En mi memoria no hay un recuerdo nítido al respecto. Lástima. Me hubiera gustado tener algo gráfico como tienes tú. Unas instrucciones a mano en una hoja. Un dibujo. Ya me gustaría a mí tenerlo todo: el lugar, el momento, el nombre de la o las personitas que me rodeaban, las circunstancias...

Demasiados olvidos. No te pese tener esos recuerdos. Los malos, los auténticamente malos no se van ni con agua hirviendo.

Un beso.
Co-dor-niuuu...

Fero dijo...

ja!
también tuve una compañera así de expresiva, pero no era tan niña.
Tu amiga tal vez asombró en su época, pero ahora, por lo menos por acá, parece que los niños saben de eso mas que los ginecólogos.

escribes genial.
un abrazo amiga.

TORO SALVAJE dijo...

Es que los padres no tienen consideración para con los hijos, qué pasa con los pobrecitos cuando piensan en lo que llegaron a hacer sus padres?
Ciertamente nada es igual después.

Besos.

calma dijo...

Yo me enteré también por una amiga pero estuve mucho tiempo creyendo que los niños venían de París, más inocente que un higo.
Es muy divertido tal como lo escribes, aunque supongo que para ti no lo fue tanto.
Un abrazo Karina

Jorge Arce dijo...

Yo no recuerdo muy bien como lo viví pero debió ser a una edad similar. Hoy, mis hijos (8 y 5 años)ya lo tiene todo claro, creo que más que yo.

Un beso