lunes, 22 de junio de 2009

Partido batalla en la cancha cuerpo

Encendí la luz.
Ví que éramos 24. Me estaban los doce enemigos contrarios y los 11 de mi equipo jugando. Íbamos perdiendo. Reconozco que miraba de afuera el partido y que los dejé con un jugador de menos. Me puse la camiseta y entré. Me zambullí por el agujero del oído y resbalé por las trompas de Eustaquio. Mi doble función de jugadora y director técnico a veces me agota. Apenas entré hice un gol y al arquero al que casi no se le escapa ninguno de mis mecanismos de defensa lo dejé girando como un trompo por el ovario izquierdo.
Parece mentira que de sólo hacerse cargo la cosa mejore al instante.
Tuvimos problemas con un fau en la aorta mayor mal cobrado porque no hay referí, pero me impuse a favor y no se tradujo en ningún tanto. El jugador contrario que estaba en el cerebelo me hizo fuck you con el dedo, pero como es cosa de todos los días me dije, Qué mas da! y hasta me dio risa la expresión de resentido que le tiñó la cara, claro que para resentido el contrario de la vesícula biliar no tiene parangón y ese sí que si te toca te desintegra. El muy cizañero es tan poco inteligente que nunca cambia de lugar y vive ardiendo en constante y refunfuñando acerca de su perra suerte.
El partido me devino en ironía y le resté importancia. Jugué con la inconciencia de un chico que sabe que tiene las de perder y entonces mucho no le importa y se deja guiar por la rabia. Para mi sorpresa jugué mejor que cuando entro concentrada y queriendo hacerlo bien.
Al imberbe del cerebelo me animé a amonestarlo al segundo fack you y lo dejé anulado en el costado de la pleura, vino a discutirme y cuando lo vi de cerca reconocí al pedante rencor que lo vivía y le escupí. Jamás habría pensado que mi amigo Kargiman con la cara de mi padre era uno de mis contrarios, en fin. Igual ya estaba cansada. Aproveché el silbido del estómago y en el entretiempo me volví para afuera.
Había más sol.
Tomé un poco de agua para darle envidia de mi refrescada al de la vesícula biliar y me quedé de este lado, al fin y al cabo ya estaban iguales, pensé, y seguí tomando toda el agua que pude y les mandé una catarata.

6 comentarios:

Lycans Laqueus dijo...

Para ganar, hay que sacar lo mejor de uno mismo, lo que a uno le sale de "dentro"

si, regresé... de momento.

Un lobo en la UCI

Fero dijo...

Ja! bifurcación de la personalidad?
o algo que se le asemeje... tal vez un "algo" sin nombre aún, o tal vez mi ignorancia me deje girando como un trompo por ovario izquierdo.

un abrazo.

-Pato- dijo...

Muy buen partido :) todo el campo revolucionado, pisoteado, inundado.

Quedate un ratito mas ahí en el sol, sentada en el banquito mirando, que no es fácil dirigir y jugar =P

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Jo, que partidazo.
Eso es deporte y no las tonterías que juegan hoy en día.

Besos Karina.

calma dijo...

Te ha faltado un pase por la hipófisis que rige las tiroides y el sistema hormonal...
Genial Karina
Un beso

mujer en la niebla dijo...

Has hecho bien.

Las cosas se solucionean así, convenciéndonos oblicuamente de que hicimos bien.

Beso en los labios.