domingo, 15 de marzo de 2009

SABADO NOCTURNIDAD

Salgo.

El silencio me dice noche oscura y camino sin nombre, acogida por el vacío compartido de esa parcela de agujero negro que es la noche.

Camino junto a un cuerpo armónico que me guía sin tener noción del parámetro de su enigma ni del mío.

Escucho sinfines de gritos sublimados en humo de tabaco y adhiero al engranaje con uno más. Respiro ese aire denso, que huele a ardor de herida y que finge no serlo.

La veo empezar tímida, sin promesas, despoblada.

Seguirá llena de nadie pero ahora se oye casi sola y es mentira.

Se prepara.

Ya está dibujado su círculo vacuo delimitando la zona a perderme, quizás, en algún rincón anestesiante,
el vértigo de todos,
el único sabor de la noche.

Camino, sigo.

El aire llama y crece.

Convoca a la búsqueda de ese algo que falta y que sólo puede irse a buscar en la noche.
Vienen.
Comienzan a encimarse,
los enjambres se organizan por sí mismos adentro y afuera, sigue la lógica del enjambre de la noche, los círculos concéntricos que rodean el centro del punto de la piedra que cae en el agua se abren, y cada uno en su cada cual crece y la noche crece.

Sube el volumen la masa de nadie, viajeros atenuantes de la vacuidad noche, corazones clavos, marcas encorcetando cuerpos llenos de verdín, fragancias importadas, aquelarres de adolescentes sentados al cordón, lágrimas rebalsadas en carcajadas o bocanadas de alcohol.

Camino.

Los tacos me devuelven la estridencia de todo este cuerpo en balanceo hacia algún lado
y sigo.
Camino junto a un cuerpo armónico que me guía sin tener noción del parámetro de mi enigma, ni del suyo,

pero
la noche me acaricia el pelo con guantes de lejos.

Siento su mano en la espalda toda la noche.

Le agradezco.

7 comentarios:

calma dijo...

Te he imaginado caminando Karina, lo has descrito de tal forma que te he visto. Soberbio. La noche pasa la mano por la espalda, y pega la bofetada. Es eterna.
Abrazos

TORO SALVAJE dijo...

Espléndido Karina.
Una crónica con ojos de lo que muchas veces no queremos ver.
Enjambres, masas, alcohol y anestesia para huir por unas horas del pozo.
Luego se vuelve.

Besos.

Codorníu dijo...

Enlazo con Toro.

Sí, un paréntesis.

Algo para seguir.

La primera palabra del texto lo dice todo: "sigo"

Eso es. Sigo.

Para huir unas horas del pozo, lo que sea se agradece.

Creo que nos merecemos un abrazo mutuo.

Codorníu

(Magnífico texto...)

-Pato- dijo...

Te vi.

Qué bueno Kari, me fuiste llevando de los ojos por esa noche.
Yo también agradezco tu mano.

Besos.

Fero dijo...

La noche me acaricia el pelo con guantes de lejos..., Grandioso. Me asombra tu talento para decir lo inexpresable y narrar lo inenarrable.

Una abrazo amiga, fuerte, en medio de la noche, y de ese aire templado que enfría mi cuerpo armónico.

Isabel Estercita Lew dijo...

Pasé por tu blog y me quedé muy enganchada con tu escritura, me gusta tu estilo. También me enganché con ese desamparo de la noche y la energía que encontramos para salir de todos modos, esa adhesión al engranaje de todos los gritos que pretenden no serlo.

Cariños, Estercita

Malvada Bruja del Norte dijo...

Tremendo Karina. Excelentemente narrado desde el estomágo. Tu mirada, la noche y el vértigo existencial de tod@s nosotr@s.