sábado, 21 de febrero de 2009

BLANCO

He olvidado todo. Sólo recuerdo aquello que insiste en hacerse evocar y al rato desaparece. Aún el odio. Recuerdo lo que olvido sólo en casos de fuerza mayor y de extrema confusión. Ahora no hay nada. Hay todo blanco, por suerte. (Si hubiese sido negro costaría más.) Todo está por llenar. Pero todo, lo que se dice todo, cosa que podría ser un problema o una virtud, depende. Depende de si se está en stand by demasiadas más veces de lo que se debería estar (problema) o si uno está tan grande que es como un niño que sólo se construye de presente (virtud) pero cómo saberlo siendo tantas?

Tampoco quiero adentrarme demasiado en esta pregunta porque nada de lo mental sabe más que mi inteligencia emocional, entonces no me cuestiono. Me dejo olvidar. Me dejo en stand by. Siento los porqués y sonrío, como sonríen las milanesas al ser arrojadas al aceite hirviendo, porque sonríen. Una vez que dejaron de ser vaca, qué mejor que ser el manjar principal de unas buenas papas fritas, aunque queme un poco?

Sonrío.

Vienen a mí fragmentos oníricos sin formas demasiado precisas que no sabría describir. Todo es precariedad. Ni siquiera hay una reconstrucción involuntaria clara, se escucha el sonido efervescente de mi coca cola cerca, algún ladrido de perro y eso gana. El olvido es conciso y cualquier estímulo real se impone al limbo reinante que me corona. Lo llevo bien. Ante la duda viajo por el continente de todas las que fui sin detenerme demasiado en ninguna parte. En ritmo vertiginoso, casi inteligible. Sólo sé que fui muchas, no hay detalle. Flashes que no podría decodificar ahora, o sí. Hay signos, caras exactas, intensidades emocionales que de un simple pantallazo panorámico dicen novelas enteras y no quiero explayarme. Porque no voy hacia eso, sino al mecanismo que me higieniza constantemente de eso y me hace fluir hacia por lo blanco. Y me deja en blanco, en stand by, como haciéndome perdurar en eso para tener que llenarme de nuevo, cada vez, como la primera vez.

16 comentarios:

Lena dijo...

Yo trato,

me empeño,

me esfuerzo....

pero es imposible.

La memoria, mi memoria, se resiste a ceder.

No puedo remediarlo.

Me gustó mucho, Cara Karina!

Besitos

Codorníu dijo...

Vacío sanador que no admite sitios reservados.

Cotidianamente disponible.

Blanca nada sufi donde todo se trasparenta; espesa bruma de tul que se deshilacha con un chasquido de dedos. Ansiedad que como el humo de un cigarrillo huye ante el sonido de un pálpito inesperado tras la cortina de años.

Todo preparado para florecer por sorpresa en un desierto de vértigo y soledad.

Así es como llega.

Un beso.

calma dijo...

Yo estoy como muerta Karina, en blanco no, pero estoy como anestesiada, o como emporrada, no sé, llevo un cuelgue mental de campeonato, es algo que no llego a comprender, nunca me había encabezonado tanto por una cuestión sentimental, no veo más allá de mis narices, estoy cerrada a todo, a todos, aunque haga intentos forzados. Y viene de largo, pero él es muy especial.
Bueno,... que te entiendo que me ha gustado lo que nos has contado.
Besos preciosa

calma dijo...

Y vuelvo a leerlo... me conviene.
Besos

Malvada Bruja del Norte dijo...

Olé! Me encantó...hay historias que enganchan y no sabes como cortarlas, después cuando lo haces no sabes como borrarlas. A veces pienso que sería más fácil si nos hicieran un "reset" como a los ordenadores...pero claro así también perderíamos la información necesaría para seguir creciendo, para ser "otras" como explica el personaje. Y también nos olvidaríamos de los buenos momentos.

Mi marmita ha cocinado la segunda parte...tengo que sazonarla un poquitín y la cuelgo este finde.

Fero dijo...

Que fantástico el último párrafo. Una naración asombrosa, casí imposible de lo innerrable. Nos haces adentrarnos en tu mente. Excelente logro.

saludos amiga

cronopio44 dijo...

Y fuiste sin duda un personaje engarzado en las brumas mentales de Héctor, que medita tumbado en la cama y en onettianas santamarías refulgentes... Saludos desde la niebla blanca.

TORO SALVAJE dijo...

Como estrategia, aunque sea involuntaria, parece magnífica.

Besos.

Aye dijo...

Mitad en blanco, mitad fragmentos, mitad stand by, mitad niño curioso,
mitad del vaso vacía, mitad del vaso lleno.

me gusta, es como dos mitades unidas por una sonrisa. Dos mitades que probablemente se llenan, se vacían, se compensan.

:)

María Papi dijo...

Hola,
paso por este bello espacio por vez primera...
pregunta
¿sos dramaturga?
si es así, me gustaría leer/conocer textos dramáticos, pues estoy en esa búsqueda para un proyecto;
precisamente no busco más de lo mismo.
Si te interesa hacer contacto, mi e-mail es ojosdemeri@yahoo.com.ar
Salut!
María Papi

calma dijo...

Cuántos días Karina... gracias por tu saludo de ayer, ahora soy yo la que se va a retiro unos días, lo necesito.
Un beso, me encanta de alguna manera caminar por aquí cerca de ti, no sé muy bien como expresarlo, creo me entiendes.

Fero dijo...

te extraño.

Fero dijo...

mmmmmmm???

Fero dijo...

extraño tus textos.
sin mal interpretaciones.

un abrazo.

Noumi dijo...

Todo es confuso desde que algunas almas aprendieron a quedarse en blanco, en el centro ...

:]

Dédalus dijo...

Ese blanco es fantástico, Karina. ¡Dale color!... Que todo está por vivir.

Un abrazo.