lunes, 15 de diciembre de 2008

AÑORANZA



Soy el abismo que me engulle según la ley de presión atmosférica de turno.
Ahora soy de goma, verde.
No por esperanza, sino porque me estiro por la maleza hasta su cara y lo acaricio igual
Aunque no esté, aunque no sepa, aunque se haya olvidado…


Soy el anhelo perpetuo de aquella moneda caída en el hueco inaccesible de la alcantarilla del azar,
el sentido pésame de lo que no fue y quise que sea.
Trastabillo con poco y siempre por lo mismo. Con la misma piedra que pega en la misma rodilla, en la misma parte de la misma rodilla, pero que duele distinto.
Vuelvo como roldada a seguir girando sobre aquellos rieles fuertes, perdidos, abismados.
Mientras, el tiempo se mide en ceniceros colapsados, en cantidad de canas y en ciclos aparentemente cumplidos,
pero es que nunca ha pasado.

Vuelve al anhelo de lo que debió ser como una constante que llama a eso y sólo a eso.
Desde el silencio rotundo y la soledad más íntima.
Soy esa que dejó de ser ahí, parada en la impotencia.
Niña llorando por su juguete roto,
que en vez de llorar hasta que no queden lágrimas
se disfraza de obligaciones para seguir como si todo fuese superable.
Pero que adentro algo se le destroza inexorable
que hasta que no muera seguirá vivo,
llamando, engulléndome en el abismo,
que hoy es maleza, lejana, que me hace impertinencia de goma
para acariciar su cara con una caricia de manos y piel inventada
que dirijo hacia él
como símbolo de añoranza
de lo mío más bello que no fue.

lunes, 1 de diciembre de 2008

INOCENCIA


Veo la foto de la que una vez fue inocente.
Me miro.
Melancolizada por el reflejo perdido
Llevo un puñado de papas fritas a mi boca.



He dejado de ser divinidad,
de creer en todo, absolutamente en todo.
Paso a la esclavitud del deseo.
Al descreimiento cotidiano.
A la falta.
A la nostalgia.
A la putísima responsabilidad de elegir
Y a la grandeza de poder, quizás,
manejar la guillotina que tantas veces me cae en la nuca,
fatal…
A la maravillosa espantosa zona utópica posible de libertad condicional…

Si yo…
elijo bien.
Nunca siempre
A veces
Quizás
Más papas fritas.
Sal.
Suspirar.
Pasar a la foto de él.
Espiar.

Acá ya, un trago de cerveza largo.

Y el aire no cambia
El viento se agita si quiere
Las estaciones se suceden
Aunque fume
Aunque el cenicero esté colapsado

Solo yo
Cambio
Siempre

Viéndolo desde los diferentes puntos del círculo vaso

Céntrico

Clavado

Incrustado en el medio

Escrito en su pelo

Acá fui
INOCENTE.
(Entre otras cosas)