lunes, 1 de diciembre de 2008

INOCENCIA


Veo la foto de la que una vez fue inocente.
Me miro.
Melancolizada por el reflejo perdido
Llevo un puñado de papas fritas a mi boca.



He dejado de ser divinidad,
de creer en todo, absolutamente en todo.
Paso a la esclavitud del deseo.
Al descreimiento cotidiano.
A la falta.
A la nostalgia.
A la putísima responsabilidad de elegir
Y a la grandeza de poder, quizás,
manejar la guillotina que tantas veces me cae en la nuca,
fatal…
A la maravillosa espantosa zona utópica posible de libertad condicional…

Si yo…
elijo bien.
Nunca siempre
A veces
Quizás
Más papas fritas.
Sal.
Suspirar.
Pasar a la foto de él.
Espiar.

Acá ya, un trago de cerveza largo.

Y el aire no cambia
El viento se agita si quiere
Las estaciones se suceden
Aunque fume
Aunque el cenicero esté colapsado

Solo yo
Cambio
Siempre

Viéndolo desde los diferentes puntos del círculo vaso

Céntrico

Clavado

Incrustado en el medio

Escrito en su pelo

Acá fui
INOCENTE.
(Entre otras cosas)

15 comentarios:

Lena dijo...

Antes todo era más fácil, verdad?

A veces me pregunto

(como tú)

dónde quedé.

Besos, Karina!

-Pato- dijo...

Te acompaño en la inocencia, en el descreimiento, en la falta, en la nostalgia, en el vaso medio lleno y en el medio vacío, entre otras cosas.

Qué tarde tan fría.

Besos.

TOROSALVAJE dijo...

Karina, que bueno!!!!!

A la nostalgia hay que matarla como sea, a papas fritas y cerveza también.

Besos.

Fero dijo...

Me encantan tanto tus letras,
tanto,
que no se como hacerlas mas mías
que leyéndolas
y releyéndolas.
---
un a-brazo
---
un b-so

Raquel Fernández dijo...

Buenísimo, Karina. Muchas veces la nostalgia es una trampa de la que debemos escapar como sea.
Un abrazo.

Lycans Laqueus dijo...

Mirar hacia atrás, en fotos en blanco y negro a veces nos hace ver lo que fuimos, pero tambiñen vemos parte de lo que somos.

Inocentes o no.

Un lobo sin rostro

©Claudia Isabel dijo...

Creo que todo ese sentir, la pérdida de la inocencia, forma parte del crecimiento que a veces no queremos aceptar, pero sucede de todos modos, y las desilusiones empujan más rápido a la incredulidad...
Excelente Karina!
Un gusto haber pasado por tu espacio.

La Gata Insomne dijo...

allí adentro sigue esa niña
ahora cubierta por capas de
cebolla
todo lo de ella te perenece
menos, tal vez
la inocencia

un abrazo

Dédalus dijo...

Alguien dijo que la nostalgia ya no es lo que era.
¿Te queda alguna papa por ahí? Gracias, Karina. Te paso una cerve.
¡Chin-chin! Por los viejos tiempos.

Salud!!!

Anónimo dijo...

borges una vez escribió un pequeña historia increíble. al final puso una interrogación:"¿es esta historia mas inverosímil que el islam que postula un Dios, o que el libre albedrío que nos da la terrible potestad de elegir el infierno?" no está mal descreer, quiere decir que alguna vez se ha creido. Pero, una mala noticia, nadie es inocente en ningún momento.

saludos
BITACORA DE UN SUICIDA
www.mirandoalamaga.blogspot.com

Codorníu dijo...

Bueno... será por calidad.

Siempre tendremos recuerdos que nos protejan de la lluvia. Hasta que el paraguas ya no se abra.

El presente es lo único real. Es cierto. Pero es un poco cabrón.

Si pasas por mi Taberna (http://tabernalentiscal.blogspot.com/) te invito a un trago para olvidar.

Llévate las papas.

Un beso.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Te leo por primera vez y te siento cercana. Duele. Y cruje la nostalgia, y la vida que nos da vértigo.

Me gustó.

Outsider friar dijo...

Tranquila, llegará el momento en que la fotografía amarillee de veras.
Y entonces no bastará
(para el rescate)
ni siquiera
una sobredosis de papas fritas.

Raquel Fernández dijo...

Pasé a ver si había novedades y aprovecho para dejarte un beso enorme.
Cariños!

karina dijo...

Gracias a todos por su paso por acá, yo tomándo revancha al tiempo entreverado de diciembre para responder tan bellas palabras.

Besos

karina